Mostrando entradas con la etiqueta Paisajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paisajes. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de octubre de 2013

Vacaciones Francia 2ª parte

périgord

Tenía pendiente la segunda parte de mi viaje por Francia este verano. Pero el mes de septiembre ha sido mes de conservas, recolección de frutas y de mucho trabajo en la huerta… Me encanta la tarea de recoger hortalizas y hacer conservas que nos permiten poner luz de verano durante el duro invierno  (esto sucede cada vez que abro un tarro de tomate, pimientos, mermelada o vainas congeladas…).






Ha sido agotador… pero no se me ocurren mejor manera de pasarme un mes de septiembre que horneando pan, cocinando en familia y recolectando tomates (que por cierto tendrán su capítulo aparte particular), pimientos o haciendo mermeladas y dulce de membrillo. ¡Así de básica soy! 


Pero a lo que íbamos… le hable a una amiga de este viaje y le dije que podría ver pronto las fotos aquí, pero mi “pronto” se ha hecho tarde y no quería dejar pasar la oportunidad de publicarlas y además felicitarle por su próximo cumpleaños el día 7.

Es una “FELIZ MAMA” requeteocupada pero espero que encuentre un poco de tiempo para ver la segunda parte de nuestro recorrido veraniego.



Espero que pueda recrear con mis imágenes y mis palabras lo mucho que disfrutamos recorriendo, castillos, pueblos medievales y lugares que parecían estar anclados en otra época.


En poco más de una hora pasamos de los increíbles viñedos cercanos a Burdeos a los pueblos medievales considerados de los más bellos de Francia.


Primero fue Bergerac que pertenece al llamado Perigord “purpura” por el color de sus vinos. Es el aperitivo para entrar de corazón en otra época.                                                                                         Beynac ya en pleno Perigord negro es un pueblo con calles empedradas llenas de encanto y donde el tiempo parece haberse detenido, para regalarnos esa belleza de otra época tan difícil de encontrar.






Salir en gabarra por el rio Dordoña disfrutando de las mejores vistas de La Roque Gageac es otra de las cosas que nos ayudaron a entender la historia del pueblo y de su Castillo de Castelnaud. 








También merece visita los Jardins suspendus de Marqueyssac donde dependiendo del tiempo que les queramos dedicar, podemos hacer un recorrido más largo o tomar un café contemplando la puesta de sol acompañados por sus pavos reales y viendo volar en el horizonte globos aerostáticos.











Y para finalizar Sarlat-la-Canéda a donde llegamos una noche que no pudo parecernos más mágica. Las calles estaban llenas de gente (algo bastante inusual en otras zonas de Francia) y en cada esquina había algún tipo de actuación diferente; conciertos de músicos de todos los estilos, saltimbanquis y equilibristas, espectáculos de magia, mimos… puro espectáculo.







Al día siguiente Sarlat-la-Canéda nos pareció otro lugar completamente diferente, más comercial y turístico. Nos hizo darnos cuenta de cuan diferentes pueden ser nuestros viajes dependiendo de lo que el azar nos quiera regalar.






(Casi me olvido de Rocamadeur ¡es precioso! pero mis fotografías no le hacen justicia).                                            




Ya estoy soñando con volver…

miércoles, 7 de agosto de 2013

BERENJENAS PARMESANA




Largiiiiiissssiiiiimmmmaaaa ausencia la mía. Soy incorregible,  me despido hasta pronto  y tardo casi dos meses en regresar…
He estado disfrutando mucho de mi faceta de hortelana y el blog se quedó dormido.


Supongo que no quedará nadie por ahí, pero por si aún alguien viene… ¡Feliz Verano!


Vuelvo con sabor a Italia, con una receta siciliana pero que se pueden  degustar en cualquier parte del país y que gracias a su calidad ha cruzado todas las fronteras posibles.

Me gusta la berenjena, su sabor profundo… que si se prepara asada a la brasa, su pulpa es caviar vegetal.


Esta receta es muy simple, pero ha sido un placer prepararla con la primera berenjena que he cogido en nuestro huerto este año.

Los sicilianos dicen que el secreto está en la manera de freír la berenjena. Se pueden cortar en rodajas y poner a asar en una bandeja de horno evitando de esta manera que absorba aceite y obteniendo un plato más ligero y saludable.

Pero una “mamma” siciliana me recordaría lo importante de ser fiel a las tradiciones y a su legendaria sabiduría culinaria.

Sin quitarle la piel se cortan las rodajas de algo menos de un centímetro, en mi caso a lo largo y se salan por los dos lados y se deja media hora en un escurridor. De esta manera sudan un líquido que es el que da el sabor amargo.

A continuación lavaremos las rodajas muy bien para extraer el exceso de sal y las secaremos con papel de cocina.

Después  pondremos una  sartén con mucha  aceite de semillas (soporta mejor las altas temperaturas) y cuando el aceite esté muy caliente con unas pinzas iremos sumergiendo las rodajas de dos en dos  hasta que tengan un ligero color dorado. Al sacarlas ponerlas en papel de cocina para quitar todo el aceite posible.
En una fuente de horno, pondremos en la base tomate frito, sobre él la mitad de las rodajas de berenjena y sobre éstas, rodajas de mozzarella, finalmente cubrir con tomate frito y parmesano rallado. Gratinar en el horno y ya estarán listas.

¡ BUON APPETITO !






Que mejor manera  de acompañar esta receta, que estas fotografías de nuestro paso por Italia que quiero dedicar de una manera especial a Marga que siempre me recuerda mis fotos de mercados. ¡Qué mejor manera de conocer un país que la materia prima con la que cocina!















¡Qué ganas de volver!