PONCHE RUSO
Este es un
postre sobre el que tengo muy pocos datos sobre su origen, solo sé que mi
profesora de cocina lo consideraba el postre navideño de Bilbao por excelencia.
Blanca Oraa
Moyua en el blog “Recetas de familia”
tiene una receta similar a la mía de los cuadernos de su madre aunque la foto
creo que no corresponde a la receta.
Cuando Virginia de Sweet & sour anunció que
para celebrar el aniversario de su blog
organizaba un concurso de recetas de inspiración navideña, la primera receta
que vino a mi cabeza fue esta.


Esta es la primera vez que participo en un
concurso o me comprometo a elaborar una receta determinada, pero Virginia es
alguien muy especial en esta nube de la blogosfera. Cercana, trabajadora
incansable y con esa generosidad de quién hace más fácil su trabajo a quién
quiere elaborar alguna de sus recetas.
Volviendo a mi postre, los años lo han apartado de
las costumbres gastronómicas de las nuevas generaciones pero aún es posible
encontrarlo en los expositores de algunas de las más prestigiosas pastelerías bilbaínas
como Arrese y “Martina de Zuricalday” donde
recientemente lo vi.
Se trata de un bizcocho relleno de yema y
recubierto de mazapán. Yo he seguido la receta del libro de “Academia CASI”,
ese libro que me acompaña desde mis inicios en el mundo de la cocina y que tan
buenos recuerdos me trae.
Sus hojas sepias me llevan a aquellos años en que
cientos de vizcaínas aprendimos a
cocinar gracias a la pasión de Nekane Borobio y su madre.
INGREDIENTES BIZCOCHO:
- 3 Huevos
- 100 g. de azúcar
- 100 g. de harina
- un poco de vainilla
INGREDIENTES YEMA:
- 200 g. de azúcar
- ½ decilitro de agua
- 4 yemas de huevo
INGREDIENTES MAZAPÁN:
- 200 g. de azúcar
- 1 decilitro de agua
- 200 g. de almendra molida
- 1 clara de huevo
- 50 g. azúcar glass
- ralladura de limón
Comenzaremos haciendo el bizcocho, batiremos los
huevos y el azúcar con una batidora eléctrica hasta conseguir que haga relieve.
A continuación añadiremos la harina tamizada y mezclaremos con mucho cuidado
para que no se baje el relieve. Verteremos en un molde (yo utilicé uno
rectangular) previamente untado con
mantequilla y harina y lo introduciremos en el horno previamente calentado a
200 grados durante aproximadamente 25 minutos, dependiendo de nuestro horno.
Prepararemos a continuación un almíbar con 200 g.
de azúcar y ½ decilitro de agua (se puede añadir una pizca de licor yo utilicé Amareto).
Para elaborar la yema pondremos al fuego 200 g de
azúcar y el ½ decilitro de agua hasta conseguir un punto de hilo fuerte, en este momento
dejaremos templar unos segundos y lo vamos
vertiendo sobre las yemas que estaremos batiendo al mismo tiempo con una
batidora eléctrica. A continuación ponemos la mezcla al “baño maría” hasta que
se espese un poco. A continuación lo ponemos a enfriar poniendo el bol sobre
agua fría con hielo y batiendo a ratos.
A continuación hacemos el mazapán, ponemos al fuego
el decilitro de agua con los 200 g. de azúcar y cuando alcance el punto de hilo
añadimos los 200 g. de almendra molida mezclados previamente con una clara de
huevo y con ralladura de limón. Lo ponemos a cocer durante al menos 3 minutos.
Cuando el bizcocho se haya enfriado lo cortamos por
la mitad, lo empapamos de almíbar y rellenamos con la yema que ya estará fría.
Ponemos la parte superior y lo empapamos de almíbar y recubrimos toda la
superficie con la yema restante.
Finalmente vertemos el mazapán sobre papel de
horno donde pondremos azúcar glass y comenzamos a extenderlo y plegarlo con el rodillo hasta conseguir que no
sea quebradizo.
Finalmente sobre el papel de horno lo extenderemos
con el rodillo hasta formar una plancha calculando las medidas y con la ayuda del papel o del rodillo lo colocaremos sobre el
bizcocho ajustándolo en los laterales.
La superficie se cubre de azúcar glass y se marca con unas barras
cruzadas en este caso con un quemador al rojo.
Y ya está lista, pero decía mi profe que de un día
para otro mejora.